La kinesiología espiritual es una herramienta que combina la sabiduría de la kinesiología con la perspectiva espiritual y energética del ser humano. Para integrarla en tu rutina diaria, puedes seguir estos consejos:
1. Establece una intención: Antes de comenzar tu día, tómate un momento para establecer una intención espiritual. Puedes visualizar cómo quieres sentirte, qué deseas lograr o qué aspecto de tu vida quieres trabajar con la kinesiología espiritual.
2. Realiza ejercicios de kinesiología espiritual: Dedica unos minutos cada día a realizar ejercicios de kinesiología espiritual. Puedes utilizar el test muscular para identificar bloqueos energéticos o desequilibrios en tu cuerpo y trabajar en su liberación.
3. Conéctate con tu guía interior: Practica la meditación o la visualización para conectar con tu guía interior. Pide orientación y apoyo en tu proceso de sanación y crecimiento espiritual a través de la kinesiología.
4. Utiliza afirmaciones positivas: Incorpora afirmaciones positivas en tu rutina diaria para reforzar tu conexión con tu ser espiritual y para elevar tu vibración energética.
5. Escucha a tu cuerpo: Presta atención a las señales que tu cuerpo te envía y utiliza la kinesiología como una herramienta para interpretar esas señales y trabajar en su sanación y equilibrio.
6. Busca apoyo profesional: Si sientes que necesitas ayuda en tu proceso de integrar la kinesiología espiritual en tu rutina diaria, considera buscar la guía de un terapeuta especializado en esta técnica para que te acompañe en tu camino de crecimiento espiritual y sanación.