1. Respiración abdominal: Colócate en una posición cómoda y coloca una mano en tu abdomen. Inhala profundamente por la nariz y siente cómo tu abdomen se hincha como un globo. Exhala lentamente por la boca y siente cómo tu abdomen se contrae. Repite varias veces.

2. Respiración diafragmática: Colócate boca arriba con las rodillas dobladas. Coloca una mano en tu pecho y otra en tu abdomen. Inhala profundamente por la nariz y siente cómo tu abdomen se expande. Exhala lentamente por la boca y siente cómo tu abdomen se contrae. Repite varias veces.

3. Respiración nasal alternada: Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar y exhala por la fosa nasal izquierda. Luego inhala por la misma fosa nasal izquierda. Cierra la fosa nasal izquierda con el dedo anular y exhala por la fosa nasal derecha. Repite varias veces.

4. Respiración 4-7-8: Inhala por la nariz durante 4 segundos, retén la respiración durante 7 segundos y exhala por la boca durante 8 segundos. Repite varias veces.

5. Respiración con cuenta regresiva: Inhala profundamente contando hasta 4, sostén la respiración contando hasta 7 y exhala lentamente contando hasta 8. Repite varias veces.

6. Respiración de boxeo: Imagina un cuadrado frente a ti y traza cada lado con la respiración. Inhala por un lado, sostén la respiración al subir, exhala por el otro lado y sostén la respiración al bajar. Repite varias veces.

7. Respiración de fuego: Inhala y exhala rápidamente por la nariz, como si estuvieras apagando velas con tu aliento. Hazlo durante unos 30 segundos y luego descansa.

8. Respiración profunda y rítmica: Inhala profundamente contando hasta 4, sostén la respiración contando hasta 4 y exhala lentamente contando hasta 4. Repite varias veces.

9. Respiración shamanica: Inhala por la boca y exhala por la nariz rápido y fuerte. Repite varias veces.

10. Respiración consciente: Simplemente concéntrate en tu respiración, sintiendo el aire entrar y salir de tu cuerpo. Hazlo durante unos minutos para calmar la mente y reducir el estrés.