SHIATSU

SHIATSU

Sentir, amor, presión, fluir, serenidad, calma,…. Son algunas de las palabras que podríamos utilizar para intentar trasmitir lo que se siente al recibir y dar un Shiatsu.

Añado la palabra “intentar” porque, como seres únicos que somos, cada persona recibe el estímulo del masaje Shiatsu de una forma, tanto la persona que lo recibe como el profesional que lo da.

“El Shiatsu es como el amor de madre, la presión sobre el cuerpo estimula la fuente de la vida”

Déjate llevar por una terapia de origen japonés que te ayuda a equilibrar cuerpo y mente.

El Shiatsu es una terapia que trabaja el cuerpo a nivel global mediante diferentes presiones que realiza el terapeuta con los dedos pulgares y palmas de las manos. Según las necesidades de la persona a la que vayamos a aplicar un Shiatsu, se puede completar la sesión con estiramientos, aplicación de calor (moxa), ventosas o semillas en la zona bloqueada o de dolor.

Una sesión de Shiatsu comienza escuchando al paciente de manera activa tanto verbal como físicamente, ya que en la mayoría de las ocasiones, nuestro cuerpo nos da más información que la que trasmitimos. El Shiatsu es sobre todo una ayuda a la prevención, que activa los factores de autocuración de nuestro cuerpo. Ayuda en problemas musculares, nerviosos y hormonales, y está especialmente indicado en casos de:

  • Dolencias de espalda
  • Agotamiento físico, psíquico y emocional, depresión, falta de motivación y concentración
  • Bajo tono vital
  • Estrés, ansiedad, nerviosismo, insomnio
  • Dolores de cabeza
  • Dolores menstruales
  • Embarazo, posparto, menopausia.

Beneficios:

  • Refuerza el sistema inmunitario
  • Equilibra el sistema nervioso autónomo
  • Estimula el metabolismo y la circulación de fluidos corporales
  • Eleva el tono vital
  • Tonifica y flexibiliza la piel, músculos y articulaciones
  • Aumenta el rendimiento físico e intelectual
  • Despierta la conciencia sobre el cuerpo y responsabiliza sobre la propia salud

El Shiatsu está indicado para todas las edades:

En los niños: favorece su desarrollo tanto físico como intelectual

En los adultos: actúa beneficiosamente sobre el sistema nervioso, equilibrándolo y previniendo las dolencias más comunes de hoy en día.

En los ancianos: mejora su calidad de vida, dándoles más movilidad y flexibilidad en toda su estructura, sobre todo en las articulaciones.